La poesía de Machado
le ha dicho a los sufrientes caminantes
hasta el cansancio que "no hay camino"...
que hay que inventarlo, "hacerlo al andar"...
Y en verdad que es bastante la diferencia
entre caminar hacia un lugar
sin tener la menor idea de por donde ir.
¿Hacia la derecha o izquierda?
¿al sur o al norte?
¿Por la calle oscura o por la iluminada?
¿Por el camino amplio o el angosto?...
Si no hay camino, caminante
deberás buscar entre la jungla
entre millones de pies desorientados,
tu camino, tu único espacio para llegar
a esa meta, a ese estado de vida esperado.
Sin camino irás como ciego,
o como vidente en cerrada niebla.
Como caminante loco que sabe A DONDE VA,
pero no da paso seguro que le indique
que su marcha tiene dirección y sentido.
Hay otros que descubren caminos ya andados
abiertos y recorridos por muchos que han creído.
¿Será falta de creatividad o comodidad?
¿O será más bien utilizar la herencia de sabiduría
que nos han dejado otros peregrinos por la vida?
Incluso hay un Maestro que ofrece un camino,
es más, EL dice que es el Camino..
El es el camino, no es una doctrina,
no es un conjunto de normas,
no es un liderazgo político ni una fuerza revolucionaria...
es el Hijo de Dios que se ha hecho hombre
para caminar y hacernos el camino que voluntariamente
deseamos seguir, sudar, trastrabillar, pero nunca dejar...
Gracias Señor por los caminos que nos ofreces,
por tu sutileza afectuosa que nos hace olvidar
las obligaciones y cumplimientos
para quedarnos con el amor que todo lo alivia y todo lo sana.
