Son tantos los que nos dicen que lo religioso es parte de esas creencias esotéricas de la tribu ignorante... el opio del pueblo, como dijo un viejo político muerto...
Ver para creer, dicen... entonces VEA: la religión y la ciencia pueden llegar a conclusiones compartidas, así lo dice un estudio científico publicado en el último número de 2010 de la revista Monitor on Psychology, editada por la Asociación Americana de Psicología.
Una de sus conclusiones es que la espiritualidad surgiría de procesos cognitivos básicos del ser humano, que tiene una base neuronal y su causa podría ser evolutiva.
Uno de los investigadores afirma que “nuestra estructura cognitiva nos abre a pensamientos sobre la vida, la muerte, en dioses, seres invisibles que hacen cosas, es decir, en los temas comunes de las religiones del mundo”... ¿Quién provoca esto? ...
Neuronas religiosas
Esta predisposición hacia las creencias espirituales o sobrenaturales tiene una base neuronal, señalan las investigaciones más recientes realizadas por neurocientíficos.
Según ellos, la tendencia a la religiosidad se extiende por todos los sistemas del cerebro, y probablemente surja de circuitos neuronales desarrollados para otros fines.
Como ejemplo, en 2009, Jordan Grafman, director de la sección de neurociencia del National Institute of Neurological Disorders and Stroke de Estados Unidos, publicó los resultados de un estudio realizado con tecnología fMRI (exploración de resonancia magnética funcional de la actividad neuronal) que demostraron que los pensamientos religiosos activan un área del cerebro implicada con la interpretación de las emociones e intenciones de otras personas.
Según los autores del estudio, estos resultados sugieren que cuando la gente piensa en Dios desarrolla un pensamiento similar al que tienen cuando piensan en cualquier figura de autoridad especial, como una madre o un padre.
En todo caso, estas investigaciones sirven para comprender al ser humano como un todo que integra elementos biológicos, psicológicos, sociales, culturales y espirituales que están conectados entre sí.
Según Barrett, a medida que los estudios avanzan, se tiene una mayor comprensión acerca de la naturaleza de la religión y su desarrollo.