Páginas

▼

La primera lluvia y una enseñanza....

La semana pasada llovió en Santiago...
Era la primera lluvia del pre invierno y me dejó de regalo una enseñanza.
¡Yo te necesito para ser yo!
(Escucha Vero, Natita)
¡No puedo existir y crecer separado de ti!

Es como la lluvia que existe no para que alabemos 
su acto que rompe una larga una sequía.
La lluvia nace para otros, para dar vida a otros ... 
pero esos otros tienen que estar interactuando y creciendo con ella.

Nada en la vida es casualidad, azar. 
Todo es causalidad, un bien provoca otro bien.
La lluvia necesita de la hoja y de millones de hojas
que van limpiando y creando vida en comunión...

Yo me quiero quedar en ti, no puede ser de otra forma...
uf, este Dios que nos ataca desde tantos y agudos ángulos...