Una reflexión contradictoria, a lo mejor para algunos...
Era una nota sobre la muerte de Manuel Contreras, el Angel de la muerte Chileno.
Uno de los peores asesinos de la historia chilena... lo escribí de verdad llorando, observando sus fotos de niños... ¿Qué le hizo en su niñez ir formando ese espíritu que le anuló la empatía con el otro? ¿Por qué nunca pudo abrirse al mal cometido? ¿Qué mierda pasó en su vida que le llevó a ese nivel de malignidad?
En fin, la historia negra de Chile ya le guarda su lugar... no basta con tirar sus cenizas por allí y caso cerrado. No lo cerremos, debemos recordarlo siempre, para que nuestros nietos sepan del dolor que por décadas nos tomó y aún no nos deja... no basta con la muerte del cruel condenado Contreras... la memoria nos debe una vela eterna, para que se mantenga vivo el recuerdo, nunca el odio, de nuestra memoria comunitaria.
Bueno, eso escribí, algunos me contestaron... se los dejo. Gracias a todos por sus palabras.
Winston